01 agosto, 2009

Existencialismo Queeniano: Freddy Mercury y la filosofía

Este texto los había pensado para lo que sería el aniversario número 62 de Mercury

 

 

La filosofía se puede presentar en distintas formas; como al hacer interpretaciones de la vida en situaciones que a veces se toman a la ligera y sin examinar, pero si las analizáramos nos encontraríamos con todo un bagaje ideológico y nos quedaríamos pasmados ante lo maravilloso del encuentro. En esta ocasión lo hago sobre una frase de la canción “Bohemian Rapsody” del grupo Queen.

 

            El más grande problema de la humanidad, o tal vez sea el único y de él se han desprendido todos los demás, es el hecho de existir y estar en el mundo; arrojados dirían algunos filósofos, y desprotegidos ante las inclemencias naturales y sociales de éste.

 

El "estar o existir" es un problema, pues vivir es una condicionante, pero hay algo todavía peor, el "tener libertad". Y con ello nos abordan dudas por saber qué hacer; tener opciones es angustiante, elegir entre esto o lo otro pero no los dos, nos limita y nos hace perder oportunidades, ser libres hace que tiemble nuestro ser y no pueda permanecer inmóvil.

 

            Y a todo lo anterior le podemos agregar la cuestión más desesperante de la vida,  la muerte. Morir es una de las cuestiones más absurdas para nosotros, esa certeza de finitud hace que nuestra existencia sea una paradoja, pues al estar en un espacio-tiempo para luego desaparecer, cualquier acción se vuelve paradójica. ¿Para qué hago si muero?, ¿para qué vivo si desaparezco?, ¿cuál es el sentido de pensar a futuro si tal vez en ese momento ya no exista?. Ante dichos razonamientos nos volvemos efímeros y entramos en crisis, en un momento desesperanzador.

 

            Así debió pensar Freddy cuando escribió “I don’t want to die, I sometimes wish I’d never been born at all” (No quiero morir, a veces deseo nunca haber nacido). Una  aseveración bastante triste, pues él mismo ya consideraba el ocaso de su vida y veía la frustración ante no poder hacer nada en lo inevitable de la muerte. Nadie pide venir a este mundo de padecimientos, pero al encontrase en él no se quieren ir debido a lo incierto, o lo carente de sentido en su partida.

 

Angustia, frustración, nausea, desesperanza y miedo a lo desconocido, es la gama de situaciones en las cuales nos sumergimos al saber que pasaremos de "ser" a "desaparecer, a no ser". Ante el sin sentido sólo queda apreciar el trascurso de genios de todos los ámbitos que pasan como estrellas fugaces en la historia de nuestra existencia, únicamente nos resta recordarlos como lo grande y trascendente que fueron, como lo hizo Freddy Mercury (1946-1991) y su gran huella en el mundo de la música.

 MV

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Freddy Mercury" suena a un super heroe del universo Marvel (sí, me cayeron mal las vacaciones jeje).

Él le cantaba esa frase a su mamá ¿no?.

Ya en serio, hay muchas formas de dejar "huella", el punto es ¿a cuál le daremos un sentido?

Anónimo dijo...

Por su sangre arabe, y su amor a Dios, logro enamorarnos irremediablemente. R.I.P. , WE LOVYOU. JJEE.